En 2025 celebramos con orgullo nuestro 74 aniversario. Somos Carpintería Llodiana – Ventaclim, una carpintería con alma y raíces profundas en Llodio, donde nacimos en 1954. Empezamos como una pequeña carpintería de pueblo, en pleno centro del municipio, cuando apenas vivían aquí entre 1.500 y 2.000 personas. Nuestro propósito desde el primer día fue claro: dar respuesta a las necesidades de nuestros vecinos, con un trabajo artesanal, cercano y honesto.

Crecimos con nuestro pueblo

Durante las décadas de los 50, 60 y 70, Llodio fue creciendo… y nosotros con él. Fueron años de mucho esfuerzo, pero también de gran expansión. Nos volcamos en los trabajos más habituales de carpintería, desde mobiliario hasta arreglos o pequeñas estructuras, siempre adaptándonos a lo que la gente necesitaba. Esa cercanía con el cliente, esa capacidad de hacer un poco de todo fue clave para consolidarnos como carpintería de referencia en la zona.

Nuestra historia es también una historia de reinvención

Con el paso de los años, llegaron momentos complicados, crisis que pusieron a prueba nuestra capacidad de adaptarnos. Pero siempre supimos reaccionar a tiempo, transformarnos, salir reforzados y diversificar lo que hacíamos. Así fue como en los años 70 dimos un paso importante hacia el mundo de la construcción, y comenzamos a especializarnos en la fabricación de puertas interiores macizas y ventanas de madera. Ese cambio marcó una etapa de madurez industrial que nos ayudó a posicionarnos a nivel nacional.

A partir de los años 2000 dimos un giro estratégico. Dejamos atrás la fabricación de puertas y apostamos fuerte por lo que hoy nos define: ventanas de madera y madera-aluminio. Esa decisión nos llevó a convertirnos en uno de los fabricantes más consolidados de España en soluciones de cerramiento de alta eficiencia energética.

Innovación, sostenibilidad y compromiso con la eficiencia energética

Hoy contamos con unas instalaciones de más de 4.500 m², desde las que diseñamos, fabricamos y optimizamos todo tipo de cerramientos de madera y madera-aluminio. Nuestra apuesta es firme: productos sostenibles, técnicamente avanzados y adaptados a los estándares más exigentes del mercado, como Passivhaus.

Cada cerramiento que sale de nuestra fábrica refleja nuestra forma de entender la carpintería: como una combinación de tradición y tecnología, de respeto al entorno y compromiso con el confort de las personas.

Una empresa familiar con visión de futuro

Desde un pequeño taller en el centro de Llodio hasta colaborar en proyectos arquitectónicos en toda España, nuestra historia es la de una empresa familiar que lleva 74 años evolucionando sin perder de vista sus raíces. Hoy, además, estamos inmersos en un importante relevo generacional que nos llena de ilusión: ya estamos en la tercera generación al frente del proyecto, consolidando el legado de quienes nos precedieron y apostando por un futuro aún más innovador, sostenible y cercano.